En nuestra vida diaria hacemos multitud de contratos sin darnos cuenta. El simple hecho de comprar el pan ya es un contrato: la tienda da la barra de pan y a cambio se paga un dinero.

Hay muchos tipos de contratos y no todos son tan sencillos como el ejemplo que hemos puesto antes. Por eso, lo principal es saber las intenciones de cada parte, es decir, que es lo que uno ofrece y que está dispuesto a ofrecer a cambio y viceversa.

¿Por qué es necesaria la actuación de un abogado?

La principal razón es la seguridad. Hay ciertos tipos de contratos que deben cumplir unas normas que establece la ley. Si estas normas no se cumplen el contrato no es válido.

Además, una de las cosas más importantes de los contratos es que estén lo suficientemente claros y completos. Así, evitaremos posibles problemas.