La pérdida de un ser querido es uno de los momentos de la vida más complicados y dolorosos. Pero, además, se le suma la obligación de tener que hacer una serie de trámites.

Cuando una persona fallece, se reparte lo que llamamos herencia. Pero los pasos a seguir son distintos dependiendo si ésta ha hecho o no testamento.

  • Cuando se ha dejado testamento: la herencia se reparte siguiendo lo que se ha dejado escrito en él.
  • Cuando no se ha dejado testamento: es la ley la que regula las reglas para saber quiénes son los herederos y qué parte le toca a cada uno.

Las herencias y los testamentos son en muchos casos la causa de conflictos entre familiares. Y, a pesar de no ser una situación dolorosa y complicada, hay que tener claro que establece la ley para cada caso.